El Decreto 198-2026, que contiene la Ley de Justicia Energética, introduce cambios en la estructura y operación del mercado eléctrico hondureño. La reforma modifica las reglas para los participantes del sector, establece nuevas condiciones para los contratos y abre oportunidades de inversión que las empresas deben evaluar.
Principales cambios de la reforma:
Reestructuración de la ENEE
La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) se reorganizará en tres empresas estatales dedicadas a generación, transmisión y distribución. Además, se contempla un Operador del Sistema y del Mercado (OSM) independiente.
Contratos y obligaciones vigentes
La ley contempla, en términos generales, la continuidad de los contratos de capacidad firme y energía hasta su vencimiento, aunque establece condiciones específicas para su modificación y aprobación. Las empresas deben revisar cómo estas disposiciones pueden incidir en sus acuerdos vigentes.
Nuevas oportunidades de inversión
La reforma contempla nuevas licitaciones internacionales para obras de transmisión y reconoce los sistemas de almacenamiento de energía como una actividad regulada, lo que abre oportunidades para los participantes del sector.
Implementación y regulación pendiente
La aplicación de algunas disposiciones dependerá de la normativa que emita la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), por lo que será importante dar seguimiento a los próximos cambios regulatorios.
Las empresas que operan o invierten en el sector eléctrico hondureño deberían evaluar:
- Sus contratos vigentes y las condiciones para modificarlos.
- Las implicaciones regulatorias para sus operaciones.
- Las oportunidades vinculadas con futuras licitaciones y nuevos proyectos.
En BLP, nuestro equipo puede acompañarle en la evaluación de los impactos regulatorios y contractuales de esta reforma.
