
Paola Zavala Asociada Honduras E-mail
En la actualidad, los creadores de contenido desempeñan un papel relevante dentro del entorno digital y comercial, lo que plantea importantes interrogantes sobre la protección legal de su imagen, sus creaciones y las responsabilidades que asumen al publicar contenido en plataformas digitales. Desde la legislación hondureña, es posible analizar estas cuestiones a la luz de la Constitución de la República, la Ley de Propiedad Industrial y la Ley de Derechos de Autor y Derechos Conexos.
En primer lugar, la imagen de una persona constituye un derecho propio protegido constitucionalmente. No obstante, cuando dicha imagen se vincula de forma directa con una actividad económica o comercial, puede adquirir la naturaleza jurídica de una marca. El artículo 79 de la Ley de Propiedad Industrial define la marca como “cualquier signo visible apto para distinguir los productos o servicios de una empresa respecto de los de otras”. Bajo esta definición, la imagen de un creador de contenido puede funcionar como un signo distintivo asociado a determinados bienes o servicios, especialmente cuando su imagen se utiliza con fines publicitarios o comerciales.
Un ejemplo común de esta situación se observa en deportistas o figuras públicas que se convierten en la imagen representativa de una empresa. De manera similar, los creadores de contenido que realizan colaboraciones comerciales integran dichas actividades a su imagen pública y comercial. En estos casos, suele mediar un contrato privado mediante el cual se regula el uso de la imagen, estableciendo derechos y obligaciones para ambas partes. Asimismo, cuando un creador cuenta con reconocimiento público y una base significativa de seguidores, puede registrar su nombre personal o artístico como marca, logrando así una doble protección: tanto de su imagen como de su identidad comercial.
En cuanto a la propiedad del contenido que producen, no todas las creaciones están automáticamente protegidas por derechos de autor. La Ley de Derechos de Autor y Derechos Conexos protege únicamente aquellas obras que cumplan con ciertos requisitos fundamentales. En primer lugar, la obra debe ser original, es decir, producto de la creatividad del autor y no una simple copia o imitación de obras preexistentes. Este requisito excluye, por ejemplo, la reproducción de tendencias virales que carecen de un aporte creativo significativo. En segundo lugar, debe existir intervención humana en la creación de la obra. Finalmente, aunque la protección surge desde el momento de la creación, el registro ante la Dirección General de Propiedad Intelectual de Honduras (DIGEPIH) resulta altamente recomendable, ya que constituye una prueba legal que facilita la defensa ante posibles conflictos o casos de plagio.
El uso de inteligencia artificial en la creación de contenido introduce un elemento adicional de análisis. Cuando una obra es generada completamente por inteligencia artificial, sin intervención creativa humana, no puede considerarse objeto de derechos de autor, dado que la legislación protege únicamente la creatividad humana. No obstante, si la inteligencia artificial se utiliza como una herramienta de apoyo, por ejemplo, para editar, mejorar o generar ideas, y el creador realiza aportes creativos sustanciales, el contenido sí puede ser considerado de su autoría. En estos casos, la clave radica en el grado de intervención humana y en la originalidad del resultado final.
Respecto a la protección legal de la propio imagen y las creaciones, la Constitución de la República, en su artículo 76, garantiza el derecho a la intimidad y a la propia imagen. Aunque Honduras no cuenta con una ley específica sobre derechos de imagen, su uso indebido puede reclamarse legalmente cuando se difunde sin consentimiento. Por su parte, las creaciones artísticas y audiovisuales se encuentran protegidas por la Ley del Derecho de Autor y los Derechos Conexos, siempre que cumplan con los requisitos de originalidad y, preferiblemente, con su respectivo registro.
En materia de privacidad y seguridad de la información, Honduras aún carece de una legislación específica sobre protección de datos personales. En consecuencia, la confidencialidad entre creadores de contenido y empresas se garantiza principalmente a través de mecanismos contractuales, como contratos que regulen el manejo de información sensible y acuerdos de confidencialidad (“NDA”). Estos instrumentos resultan especialmente relevantes cuando el creador tiene acceso a estrategias de marketing, bases de datos de clientes o información confidencial de la empresa, así como cuando la empresa accede a datos personales del creador.
Finalmente, los creadores de contenido deben ser conscientes de las normas que pueden infringir al publicar material en plataformas digitales. Entre las principales se encuentran la violación de derechos de autor mediante el uso de contenido ajeno sin autorización, la vulneración del derecho a la imagen y la privacidad de terceros, la difamación y la calumnia, la exposición indebida de menores de edad, la publicidad engañosa y la difusión de discursos de odio. A ello se suman las reglas internas de las plataformas digitales, cuyo incumplimiento, aunque no constituye una infracción legal en sí misma, puede derivar en la suspensión o cancelación de cuentas.
En conclusión, la actividad de los creadores de contenido no solo tiene implicaciones creativas y comerciales, sino también jurídicas. Conocer el marco legal vigente permite proteger adecuadamente su imagen y sus creaciones, así como prevenir conflictos legales derivados del uso indebido de contenido, datos o derechos de terceros.
La creación de contenido en redes sociales y el uso de la inteligencia artificial siguen siendo fenómenos relativamente nuevos, (principalmente el uso de la inteligencia artificial) especialmente en un país como Honduras. Sin embargo, actualmente representan una fuente de trabajo e ingresos para muchas personas. Por ello, resulta prioritario debatir la elaboración de leyes que protejan la imagen de estos creadores y los datos de quienes participan en estas actividades.
Para mayor información, por favor contactenos a [email protected].
